jueves, 6 de octubre de 2011

¿Quién me quitó mi trozo de pan?

Hola a todos/as,

Desde apenas unos días para acá, la meteorología ha cambiado una barbaridad. En nada de tiempo hemos pasado de unos días de sol majestuosos y temperaturas agradables, a lluvias, frío y viento que hacen muy desapacible el estar en la calle. Ya veo por las noticias que por toda España se está todavía en verano en pleno octubre. ¿Sorprendente verdad? Sin embargo, de sobra sabemos que eso no va a durar para siempre y va a llegar el día en que el tiempo de un giro y nos levantemos por la mañana con un frío que pela. ¿Qué esperaban? Estamos en medio del otoño y lo normal es que llueva y haga frío. Aún así, muchos de nosotros nos quejaremos de porqué esto ahora y siempre habrá una excusa para quejarse por el frío que hace. Bueno y si fuera por calor pues también. Como bien se suele decir "nunca llueve a gusto de todos".

El por qué he empezado este post hablando del "tiempo" es una manera de explicar con un símil el motivo de lo que quiero contar esta vez..

El otro día leí un artículo en un periódico de un tipo llamado Johnson Spencer, psicólogo; hablando sobre la psique humana y la tendencia que tenemos a culpar y delegar responsabilidades. De lo inflexibles que somos a la hora de adaptarnos cuando un cambio se pone delante,  ya que pensamos que ciertas cosas son para siempre y nos pertenecen por "decisión divina". Todo esto lo describe de forma muy didáctica a través  de una pequeña historia llamada "quién se ha llevado mi queso". Es una historia de 4 ratones en los que su máxime es encontrar en un laberinto lleno de dificultades la mayor cantidad posible de queso. Cuenta cómo cada uno de ellos, con distintas personalidades, afronta el desafío cuando cambian las condiciones en cada momento, una vez que tienen que volver a buscarse la vida para encontrar más.

Adaptando todo lo anterior a la vida real. Nos cuesta mucho asumir los cambios en la vida. Y solo las personas que realmente se adaptan a los nuevos tiempos, que no paran de evolucionar, son con mucha probabilidad los que tendrán éxito en un futuro. Nos pasamos días, meses e incluso años esperando que suene la flauta y se nos aparezca la virgen. Encima, a medida que pasa el tiempo nos quejamos más de que no llega y culpamos a todo y  a todos antes que a nosotros mismos cuando realmente somos los responsables en gran parte de lo que pasa. Por supuesto no del 100%, pero podemos inclinar perfectamente la balanza a nuestro favor si actuamos en consecuencia.

Me gustaría ponerme a mi mismo como ejemplo. Como casi todos de ustedes saben , la situación económica de España era muy diferente a lo que es ahora. Para los profesionales como yo, el mundo en esos tiempos prometía un gran futuro como ingenieros de caminos. Convencidos de nuestro éxito al terminar nuestros estudios debido a los precedentes, parecía que nos pertenecía un puesto igual en la sociedad. No se contemplaba el fracaso en esta profesión. Es más, a cualquier persona que preguntabas decía que poco menos que me iba a forrar. Claro, llegas a tal convencimiento que uno ni siquiera considera que las cosas puedan ir mal. Dicho y hecho. Me encuentro en el momento más delicado de búsqueda de trabajo (todavía sin experiencia) inmerso en la peor crisis conocida del sector y de muchos otros. Me ha costado asumir que la situación ha cambiado y yo ya me había acomodado a que nunca sería así. No supe predecir lo que se venía y por tanto no actué en consecuencia rápido para adaptarme a lo nuevo.Con el tiempo entendí que no me habían quitado el pan, simplemente lo han cambiado de sitio. Y debo ir a buscarlo.

Todo puede venir muy bien a la larga. Pensar en positivo y actuar con el convencimiento de que uno hace lo correcto, es casi la mitad del camino. El resto es trabajo y un poquitín de suerte. Mi trozo de pan puede ser adquirir experiencia en el extranjero para convertirme en un gran profesional y volver cuando la cosa mejore en muy buenas condiciones. Quien sabe, si llego a encontrar algo antes en España y esto me pilla ya afincado, más mayor, con familia, etc...la adaptación se tornaría mucho más complicada. En este sentido debo dar gracias por ello.

Hace unos días me enteraba de la muerte del creador y visionario de Apple, Steve jobs. Según pude averiguar leyendo un poco de su biografía. El mismo creador de Apple fue despedido de "su" propia empresa años después de crearla. Simplemente le movieron el pan de sitio. No todo el mundo hubiera ido a buscarlo, sino que se quedaría pensando y pensando el por qué de lo sucedido. Esperando a que los nuevos dueños rectifiquen y reconsideren su postura porque por "lógica" ese era su puesto. Nada más lejos de la realidad, para Jobs ese pan ya estaba muy duro y se fue a buscar otros más frescos y de mejor pinta. A los años creó Next y Pixar. Dos de las empresas tecnológicas más exitosas del mundo. Luego pasaría que Apple, absorbiendo Next, volvería a tener a Jobs en sus filas y se convertiría en lo que llegó a ser. Lo que digo que a veces lo que hoy parecen obstáculos y cosas sin sentido pueden ser tu aliadas en un futuro. Pero claro, siempre y cuando se tenga voluntad y predisposición a ello.

Anticiparse a los acontecimientos no es nada fácil. Pero se puede tener una idea de la tendencia de las cosas si prestamos atención y no bajamos la guardia a los que nos rodea, no conformarse. Los acontecimientos de nuestra vida siempre viene precedido de un aviso más o menos claro. La inminente erupción de un volcán viene precedida de movimientos sísmicos o la aparición grietas en una pared de hormigón denotan un posible colapso de esta. Incluso en el terreno emocional,  antes podría ser la mejor pareja del mundo y con el tiempo acomodarse porque ya uno considera la otra persona como algo "suyo" y no contempla, y por lo tanto no se sabe asumir cambios que podrían venir en la vida de los dos y consecuentemente dar al traste con una relación. Todo tiene, con más o menos claridad, un vestigio, un aviso previo más o menos perceptible de lo que puede venir después. A veces puede ser imposible, pero con las técnicas adecuadas se puede conseguir. Pueden ser falsas alarmas porque no tenemos una bola de cristal, pero al menos sabemos que cuando ocurra de verdad estaremos preparados  En mi caso, ya antes de acabar de estudiar ya se veía un decremento de la actividad en la ingeniería civil pero siempre piensas " eso no me pasará a mi" , "seguro que remonta", "además como se están perdiendo trabajos en la construcción, seguro que los reubican en obras civiles..." Pues no. Y como no te esperas eso, pues echas la culpa a lo mal que hacen las cosas las constructoras, los políticos, etc...cuando uno debería estar preparado para lo nuevo y buscar ese pan en otro lado. Ese pan puede ser adaptarte a nuevas especialidades o industrias emergentes, trasladarte u otra solución. Hay muchos tipos de pan.

El típico vendedor de enciclopedias que hace unos cuantos años se hinchaba vendiendo ejemplares de una Larousse o Salvat. Era raro que una familia no tuviera una para la educación de sus hijos. Muchas de esas empresas que antes ganaban lo que querían o más, no supieron buscar el pan en otro lado y no se dieron cuenta que el suyo ya se estaba quedando duro. Unos años después fueron comidos pos las enciclopedias en CDs y posteriormente por internet.

Quién no dijo alguna vez "yo paso de tener móvil" en los primeros años en el que veíamos a nuestros padres con aquellos ladrillos o a los médicos o ejecutivos con los "buscas". Bien, las empresas que se adaptan a esas nuevas formas que comunicación que luego se volverían universales fueron las que antes se dieron cuenta que debe haber más pan y mejor en otro lado porque el suyo se podría poner duro o acabar. Esto puede pasar en un futuro con el boom del libro electrónico ya que hoy todavía la gente dice eso de "no hay nada como sentir el tacto del un libro de papel para leer" yo entre ellos. Igual dentro de unos años ya todos estaremos con un e-book por ahí conduciendo un coche eléctrico. O no. Pero hemos demostrado con experiencias anteriores que el cambio del móvil, internet, Gps´s , etc  y otras cosas a la larga traen muchos más beneficios aunque sea un engorro el aprender a usarlos o adaptarse a ello en un principio.

Un empleado que lleva 20 años en una empresa. Buen salario, buenas condiciones laborales, contrato fijo, miembro del sindicato... esa persona lleva tanto tiempo en el mismo lugar que ya casi lo considera suyo. No contempla ni por asomo que "los de arriba" le toquen un pelo porque no pueden prescindir de sus servicios después de tanto tiempo siendo "fiel" a la empresa. Tampoco le ha importado mucho en no evolucionar y promocionarse en la empresa porque su situación es cómoda. Sin embargo, desde fuera se ve que llega muchas veces tarde, se pone malo muy a menudo, hace la mitad de lo de antes, etc. Cualquiera de las personas que leemos esto diremos que es carne de despido. Como es normal, cuando la compañía pasa por malos momentos empieza a prescindir de gente (no digo que sea la medida correcta) y se cargan a esta persona. Ell/ella no puede ni creer lo que simplemente pasó, "no me pueden despedir" , "le he dado a la empresa 20 años de mi vida", "qué cabrones"...con ello moviliza a toda la plana sindical, amigos, sale por la tele porque deja sin sustento a mujer o marido con dos chiquillos...Esta persona no se dio cuenta que todo no es para siempre y estar atento a los acontecimientos de la empresa, alternativas y además a que hay mucha competencia hoy en día con gente muy cualificada y muchos pueden hacerlo mejor que tu. Y todo simplemente por no querer ver cómo evolucionaba el mercado sino que prefería una rutina fija todos los días sin sobresaltos y con esa seguridad ficticia que tenía. A la larga, ¿se extrañan de que pase eso? Desgraciadamente esto es así casi siempre y nunca nos echamos parte de esa culpa  Pero aún cuando es injusto (véase el caso de Steve Jobs y otros muchísimos) esto puede servir para arrancar con mucha más fuerza.

Tampoco quiero extenderme mucho más con más historias. Creo que con esas se ha quedado más o menos claro qué he querido decir. La vida es un cambio continuo, adaptación y los que consideran que lo que tienen es para siempre puede que no sea así y estar preparado o atento a modificaciones es fundamental para triunfar en cualquier aspecto de la vida.

Supongo que se sorprenderán como un chico como yo de apenas 26 años y que prácticamente ha empezado a andar por la vida le da por llegar a estas reflexiones. Por supuesto que no puedo hablar en primera persona porque todavía no se las consecuencias de mis decisiones. Pero viendo otros precedentes que he leído por ahí me da muchos ánimos para seguir adelante y para creer que realmente estoy en el buen camino para encontrar el pan que creía que me habían robado por el "derecho que tenía a que me dieran trabajo". Puedo equivocarme, pero lo que no puedo es arrepentirme de que no he hecho nada. Y si sale mal, pues hay otros caminos y alguno llegará al pan.

Madre mía qué rollo he soltado. Para completar simplemente decir que mi rutina diaria sigue siendo parecida con clases, salidas con amigos/as y poco más la verdad. La semana que viene vendrá con cosas muy interesantes. Lo prometo. Hasta entonces, nos vemos.

Muchos besos y abrazos a todos/as.